
Dale una segunda vida a tu horno rotativo antiguo con lámparas infrarrojas personalizadas
Seamos honestos: los hornos rotativos antiguos pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Hay puntos fríos en el área de cocción, un coloración desigual de los alimentos, y además, el horno tarda mucho en volver a alcanzar la temperatura adecuada después de abrirse su puerta.
Podemos solucionar esto reemplazando esos viejos elementos calefactores por lámparas infrarrojas personalizadas. Y no, estas no son piezas genéricas que se puedan encontrar en cualquier lugar. Las fabricamos especialmente para el tamaño de tu horno y para la tensión eléctrica que utiliza.
Ajuste adecuado de la temperatura
Al decidir qué tipo de lámparas usar, prestamos atención al ratio entre vatios y longitud de las mismas. Preferimos utilizar lámparas de onda corta de alta potencia, ya que calientan los alimentos de inmediato. No es necesario esperar a que toda la cavidad del horno se caliente antes de poder cocinar.
Si procesas grandes cantidades de alimentos, necesitas mucha densidad de calor. Ajustaremos la tensión y los vatios para que se adapten a tu sistema eléctrico actual. De esta manera, obtendrás la cantidad de energía necesaria sin preocuparte por dañar los componentes del horno.
Materiales utilizados
Utilizamos cuarzo de alta pureza y revestimientos especiales para garantizar que el calor llegue exactamente donde debe estar. Dado que los hornos rotativos vibran constantemente, estas lámparas están diseñadas para resistir esos movimientos.
Además, nos ocupamos nosotros mismos de los conectores y demás componentes, de modo que las lámparas se instalen fácilmente. No tendrás que desmontar el panel de control ni pasar un fin de semana reconfigurando todo. Nos aseguramos de que la longitud y el diámetro de las lámparas sean los adecuados, para que se coloquen exactamente en el lugar donde antes estaban los elementos calefactores antiguos.
Qué esperar (y un consejo importante)
Una vez que hagas este cambio, notarás que el tiempo de precalentamiento disminuye y que la superficie de los alimentos se calienta de manera uniforme. Es gratificante ver que una máquina que has tenido durante años funciona como si fuera nueva.
Pero hay algo importante: tal intensidad de calor puede ser demasiado para un horno antiguo. Asegúrate de que el aislamiento del horno sea adecuado y que las rejillas de refrigeración funcionen bien. Si la ventilación es deficiente, toda esa energía infrarroja puede hacer que la carcasa del horno se sobrecaliente.
Vale la pena verificar el flujo de aire antes de aumentar al máximo la potencia de las lámparas. Es una verificación sencilla que evita muchos problemas en el futuro, y además es mucho más económico que comprar un sistema completamente nuevo.