
Ya saben cómo es: la temperatura del termostato en la oficina llega a los 18°C, pero esa temperatura no es suficiente para combatir el frío que siente uno en los huesos. Los teclados parecen bloques de hielo, los hombros se elevan hacia las orejas y la concentración se dispersa. Es una forma silenciosa de reducir la productividad… y también un incentivo para que los resfriados se propaguen. Hemos diseñado estos calentadores infrarrojos para calentar a las personas, no solo al aire, así que se puede trabajar cómodamente, sin tener que luchar constantemente contra el frío.
¿Qué realmente importa? El calor infrarrojo es radiante. Se propaga en línea recta y calienta directamente las superficies y la piel, igual que la luz solar nos calienta a través de las ventanas. Dentro del calentador hay un elemento de fibra de carbono dentro de un tubo de cuarzo sellado. Esto permite obtener un calor infrarrojo uniforme y rápido: el calentador está listo para funcionar en cuestión de segundos desde que se enciende. El resultado es comodidad inmediata, sin necesidad de esperar a que el aire de la habitación se caliente.
Estos dispositivos están diseñados para uso en oficinas: son modelos conectables a red de 230V, con bajo nivel de ruido y con termostato integrado para mantener una temperatura constante. Por seguridad, incluyen protección contra vuelcos y sobrecalentamiento. Además, su carcasa permanece fresca al tacto, por lo que se pueden colocar cerca de los escritorios sin riesgo de quemaduras.
¿Por qué son adecuados para las oficinas? La comodidad en una oficina no depende solo de la temperatura indicada por el termostato. Se trata de un calor constante que mantiene la circulación sanguínea activa y los músculos relajados. El calor infrarrojo ayuda a que las personas se sientan cómodas desde la primera reunión de la mañana hasta el final de la jornada laboral. Esto significa menos distracciones y un rendimiento más estable. Dado que el calor es local e inmediato, no es necesario calentar todo el edificio; basta con utilizar el sistema central a un nivel menor y concentrar el calor donde sea necesario. En la práctica, esto significa un consumo de energía menor, mientras que el personal sigue teniendo calor.
En invierno, un calor constante y suave también ayuda a reducir el estrés causado por los cambios entre zonas frías y calientes. Esto contribuye a disminuir el estrés relacionado con los resfriados estacionales.
Qué hay que tener en cuenta Los calentadores infrarrojos calientan solo aquello que pueden “ver”. Colóquelos de modo que tengan una visión clara de los escritorios y las áreas comunes. No bloquee su campo de visión con particiones altas o muebles. Funcionan mejor como fuente principal de calor en espacios bien aislados, o como complemento en rincones donde haya corrientes de aire.
Un punto importante: como el calor radiante calienta las superficies, es posible que note una pequeña diferencia de temperatura entre el suelo y el aire. Eso es normal. Para obtener los mejores resultados, ajuste la potencia del calentador según el tamaño de la habitación y mantenga el termostato en un nivel de comodidad constante. Evite extremos.